“No metas la nariz donde no te llaman”. Esta es una orden que este profesional no puede cumplir bajo ninguna circunstancia. ¿Quieres saber qué hace? ¡Huele! Así es, él es el encargado de armonizar el olor de todos los materiales utilizados en la fabricación del interior del vehículo, asegurando ese característico olor a auto nuevo.
Ah, ese olor a auto nuevo. Es un perfume tan deseado que ya hay aerosoles con olor a coche nuevo a la venta en tiendas especializadas en limpieza y embellecimiento de vehículos. Todo para ayudar a los conductores a rescatar la agradable sensación de subirse a un vehículo nuevo.
Pero, ¿cuál es el secreto de esta combinación de plásticos, cueros, alfombras, espumas y fundas de los paneles de asientos que provocan esa sensación de bienestar? ¿Por qué nos gusta tanto?
Este es un secreto que solo conocen los osmólogos. Cada material y cada pieza son olidos por estos profesionales especializados, llamados osmólogos vehiculares. Son profesionales con una licenciatura en química y una especialización en osmología, que es el estudio y descripción de la forma en que se producen los olores y sus efectos.
La tarea de estos especialistas es identificar y detener posibles olores desagradables en los coches 0km, además de probar y combinar los olores de las piezas que componen el vehículo.
En general, se estima que estos profesionales tienen que oler alrededor de quinientos materiales diferentes que componen las cabinas, además del trabajo que implica la aprobación de un nuevo producto y también las evaluaciones periódicas. Básicamente, estas evaluaciones implican someter los productos a diferentes condiciones climáticas.
Primero, tienes que saber que el aroma no es artificial, lo que significa que no se agrega aromatizante ni perfumes a la cabina para crear el olor a auto nuevo. Los profesionales responsables desarrollan pruebas y tests con las piezas que forman parte de la cabina y también prueban con otras piezas del vehículo para garantizar un aroma neutro y agradable. Por ello, deben conocerse los materiales que interfieren con el olor del coche nuevo.
En la mayoría de las automotrices, este trabajo es realizado por equipos de al menos tres osmólogos y las pruebas se realizan sin que los profesionales tengan contacto con los productos, es decir, los miembros del equipo no tienen contacto directo con los materiales que están juzgando, por lo que llegan al proceso con una percepción sin ninguna otra influencia de los otros sentidos, una nariz imparcial, por así decirlo, sin ver, oír, tocar o probar el material.
Cada uno de los profesionales hace su propia evaluación y luego el grupo llega a un consenso. En el interior del auto se someten a evaluación espumas, alfombras, forros, tapicería, tablero de instrumentos, caja de aire acondicionado y calefacción, piso de baúl, porta objetos, revestimiento de techo y volante.

En Volkswagen de Brasil, por ejemplo, las pruebas se realizan en dos etapas. En la primera, la pieza se corta y se coloca en tubos de ensayo y se somete a pruebas de olor. Las materias primas, como la espuma del asiento y el plástico de la guantera, se prueban antes del armado.
En la segunda etapa, los materiales se colocan en hornos dentro de los laboratorios y se someten a temperaturas controladas: ambiente (23 °C), intermedia (40 °C) y extrema (80 °C). Posteriormente, se monta en el vehículo y se expone al sol durante tres horas. Luego, el equipo de osmólogos se sube al vehículo, cierra las puertas y ventanas y lo huele.
En esta etapa, los componentes se huelen ya ensamblados e instalados en el vehículo junto con todos los componentes, simulando una situación normal de uso por parte del consumidor. Se huelen unas 100 piezas y 30 vehículos completos al mes.
La escala de evaluación para identificar el olor va del 1 al 6, asignándose el 1 a los artículos inodoros y el 6 a los considerados insoportables. La nota aprobada debe ser un máximo de 3, que clasifica el olor como claramente perceptible y no molesto. Si una pieza es rechazada, vuelve al proveedor.
Además de la formación en química, el osmólogo debe tener un agudo sentido del olfato y cuidar mucho su herramienta de trabajo: la nariz, o mejor dicho, tener un sistema olfativo cualificado y muy atento y refinado.
Si bien el olor de un auto nuevo es solo uno de los factores que intervienen en la decisión de compra, es significativo, porque desde el punto de vista del consumidor, si es algo que no le gusta, seguramente será un problema y, como yo decía antes el personaje del Diputado Fortunato en la película Tropa de Elite2, “todo va a apestar y apestar con todas las errrrrrrrres”.


