¿Quién nunca quedó detrás de un vehículo largando humo por el escape? Además de ser una situación desagradable y molesta, también puede indicar problemas en el motor. Te contamos.
Para empezar, ningún vehículo debería circular largando humo por el escape. Eso ya es una situación anormal, pasible de multa según el Código Brasileño de Tránsito (CBT) en algunos casos, además de perjudicial para el medio ambiente.
Sin embargo, el humo que sale por el escape no es solo un detalle. Puede indicar problemas graves en el motor o en otros sistemas del vehículo. Conocé qué puede significar cada color:
- Humo blanco – El humo blanco al arrancar en días fríos suele ser normal (condensación). Sin embargo, si persiste, puede indicar que está entrando agua o líquido refrigerante en la cámara de combustión. Esto puede ser señal de junta de tapa de cilindros quemada o problemas en el sistema de refrigeración.
- Humo negro – Generalmente está relacionado con un exceso de combustible en la mezcla. Esto puede deberse a fallas en los inyectores, filtro de aire sucio o regulación incorrecta del motor.
- Humo azulado – Indica que el motor está quemando aceite. Puede ser consecuencia del desgaste de los aros de pistón, válvulas o turbina. Además de aumentar el consumo, puede dañar el motor.
- Humo grisáceo – Puede estar relacionado con problemas en la transmisión automática o en el sistema turbo. También puede indicar una mezcla inadecuada de combustible y aire.

Cuando se trata de humo, lo mejor es no arriesgarse. El humo persistente indica fallas graves y lo que podría solucionarse con una simple regulación o limpieza puede terminar convirtiéndose en una rectificación completa del motor o algo peor.
Un perjuicio para el cliente, para el medio ambiente y para la salud de las demás personas.


