Hay una princesita en la Reina de los Motores

Hay una princesita en la Reina de los Motores
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Podemos afirmar que la pasión por la mecánica y los automóviles no diferencia color, sexo y mucho menos edad, como dicen la empresaria Andréia Justos y su hija Angelina. Ambas adoran meter mano en los autos y les apasionan las carreras de autos. Y hay mucho más en común entre estas dos valientes guerreras. ¡Observa!

Una pasión que comenzó con la entonces adolescente Andréia y contagió a la pequeña Angelina. La simpatía de ambas es contagiosa para cualquiera que las conozca.

Apasionada por los autos desde la infancia, Andréia acompañaba a los mecánicos en el taller de su padre, pero existía el prejuicio de que el taller no es lugar de mujeres y para romper esta barrera, a los 15 años decidió irse de casa e iniciar su carrera independiente.

“Alguien me dijo que debería estudiar medicina y entendí “oficina” (taller en español). Con esta frase publicada en su página de la red social Instagram, Andréia explica de forma divertida cómo llegó la mecánica a su vida.

Cuenta que comenzó en la mecánica a los 16 años, que fue cuando comenzó a trabajar en el área para mantenerse. “Mi primer trabajo fue cambiando los cables y las bujías de un Chevrolet Celta. Con lo que aprendí mirando el trabajo de otros mecánicos y siempre con la curiosidad de investigar mucho y, literalmente, cometer muchos errores para finalmente acertar, conseguí tener un buen conocimiento sobre autos y mecánica. Puedo decir que, modestia aparte, hoy en día puedo dominar el tema, pero nunca dejo de estudiar e investigar”, afirma la siempre alegre y sonriente rubia. 

Con mucho esfuerzo y siempre haciendo un buen trabajo, siguió con su proyecto de vivir de su trabajo en la mecánica y su primer taller fue en un garaje en el que apenas cabía un coche. “Recién cuando cumplí 18 años, alquilé un lugar mejor, pues ya era mayor de edad”.

Hoy tiene su propio taller en Vila Mariana, barrio de la zona sur de la capital paulista, llamado Rainha dos Motores (La Reina de los Motores), nombre de la empresa y, a propósito, que utiliza en las redes. “Mi hija vive llamándome así. El sobrenombre tuvo aceptación y terminé llevándolo a Instagram”, explica la empresaria/youtuber/mecánica.

La competencia técnica, espontaneidad y espíritu emprendedor la llevaron a compartir sus conocimientos sobre mecánica en publicaciones en redes sociales como Facebook e Instagram, además de los videos en su canal en el portal YouTube.

Y fue a través de los videos que pudimos conocer a la pequeña Angelina, de solo siete años, que en vacaciones decidió “ayudar un poco” al trabajo de Rainha dos Motores, empresa de su madre Andréia y, bajo la supervisión y la mirada atenta de su madre/mecánica, dio una muestra de gracia y simpatía operando herramientas neumáticas, desmontando llantas e impartiendo una clase sobre componentes del vehículo.

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 “La entrada de mi hija en esta historia viene básicamente de verme trabajar desde que era una niña. Pero mi enfoque es que ella estudie y juegue mucho, no me extraña que cuando quiere aprender algo negociemos mucho, pero todo es parte de sus deseos”, comenta la madre/empresaria/youtuber/mecánica. 

Esta negociación no siempre es fácil, pero arrojó una similitud más entre madre e hija. Andréia, incluso antes de ser madre, compró un kart, ya pensando que a su hija (ella estaba segura de que tendría una niña) le gustaría conducir, al igual que ella, que compite en los eventos de Track Day con su Jeep Grand Cherokee 5.2 litros V8, año 1998 y, en breve, en las carreras de Drift con su más reciente adquisición, un Mazda 929, 3.0 litros V6, año 1995.

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Pero la mayoría de las veces, las dificultades cercaron la vida de Andréia. A los 19 años decidió ser madre y, con el taller siempre ofreciendo muchos servicios, trabajó hasta los últimos minutos de su embarazo. “Angelina nació y después de 7 días estaba de vuelta en el trabajo con ella en mi regazo”.

Andréia afirma que, aunque mucho haya cambiado, el taller mecánico sigue siendo una profesión mayoritariamente ejercida por hombres. “Todos los días tengo que demostrar que soy capaz, que puedo ser mecánica, pero también puedo cuidarme. Tuve que mostrar mis manos a hombres que desconfiaban de mi trabajo solo porque mis uñas no estaban sucias con grasa”.

Otro prejuicio al que se enfrenta es el de la edad. “Cuando me ocupo de algo legal, siempre hay comentarios sobre ser “joven”. En octubre voy a cumplir 27 años”, comenta la “Reina” y ejemplifica: Fui al banco a pedir un préstamo para comenzar mi nuevo taller y tener capital inicial para invertir. Mientras el gerente escribía en la computadora, me miraba y me “medía” de arriba a abajo. Preguntaba varias veces las mismas cosas y, al final, se levantó de la silla y dijo que regresaría enseguida. En ese momento me levanté a beber agua y al pasar cerca del gerente que me atendía, lo escuché decirle a otro empleado del banco que no liberaría la transacción financiera, aunque el sistema lo hiciera. Me quedé atónita y volví a la silla. Llegó con cara de ‘perro agrio’ y dijo: señora Andréia, lamentablemente usted no aplica porque no da el perfil”.

A pesar de todos los percances, no se desanima y persigue sus ideales y proyectos en el taller, en las redes sociales, en las pistas y en la educación de la linda Angelina. “El 15 de octubre voy a cumplir tres años de Instagram y YouTube y la experiencia ha sido interesante, aunque hubo momentos estresantes, pero es parte del proceso. La audiencia es grande, gracias a Dios y cada día que pasa alcanza a un público más grande y no únicamente regional, en todo Brasil y en algunas partes del mundo”, celebra la bella rubia/mecánica.

Madre, empresaria, mecánica, influencer digital y piloto. Como influencer digital y piloto, ¿cómo hace para conciliar todo esto?

“Es difícil conciliar todo. Duermo 4 horas por ciclo de 24 horas y llevo 9 años haciendo este tipo de jornada, porque, al principio, para tener dinero y comenzar a comprar mis herramientas, iba al mercado de madrugada a comprar mercadería y vender los productos durante el día.” 

Según Andréia, lo que da más trabajo es la gestión de las redes sociales, ya que publicar material sencillo toma un promedio de 6 horas.

“Ahora, si voy a grabar, ese tiempo se duplica, porque hay edición de video, finalización, publicación, interacción y muchas otras actividades. “Le presto la máxima atención a todos mis seguidores”.

En cuanto a ser piloto, dice que todavía es una novedad, pero que lo hace con mucho placer. Mi jornada realmente es muy dura, pero todo es por una buena causa y un día, cuando cumpla 40 años, quiero reducir el ritmo, pero no dejar de trabajar”, ​​planea Andréia y agrega: “¡Pronto seré empresaria, si Dios quiere! Por ahora, estoy realmente arruinada, jajajaja”. 

 

https://www.youtube.com/c/RainhasdoMotor

https://www.instagram.com/andreiajustos/

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