Quien haya acompañado nuestros textos en el Cuadernillo SABÓ ya sabe que a partir del mes pasado, el grupo Gaúchas Car cambió… y pasó a llamarse Mulheres V8, o simplemente ¡MV8! ¡Si no sabías esta novedad, ingresa y conoce todo aquí!
¡Como con los cambios en el grupo las fronteras se ampliaron, este mes subimos un poco en el mapa, yendo de Rio Grande do Sul a Paraná para conocer un poco de esta curitibana tan acelerada! Una mujer super V8, madre de Júlia, de Rafaela y de Vitória, administradora de dos talleres (uno especializado em vehículos BMW y otro multimarcas), con formación en procesos gerenciales y con MBA en liderazgo y gestión de personas, además de esposa de Marcelo Linazzi, ¡desde hace 20 años! ¡Uf! ¿Saben quién es? ¡Acertó quien dijo Ana Paula Linazzi!
El nombre de uno de los talleres de Ana Paula es Gaúcha Car, pero es solamente una coincidencia con relación al nombre del antiguo grupo. Este taller, Gaúcha Car, tuvo su inicio con el suegro de Ana, el Sr. Valentim Linazzi en Rio Grande do Sul, en la ciudad de Santa Maria, pero por cuestiones personales, la familia se mudó a Bahia, donde permaneció por aproximadamente 5 años, pero frente a muchas dificultades financieras, resolvieron regresar al sur. Esta vez, se establecieron en la ciudad de Curitiba, en Paraná, en búsqueda de mejores condiciones.
En ese regreso, el Sr. Valentim trabajó durante algún tiempo en una concesionaria de vehículos en la ciudad y luego de la quiebra de la empresa, vio una nueva oportunidad de emprender y regresar a su antigua profesión, comenzando nuevamente como tantas otras historias de éxito que leemos por aquí, en el patio de su casa, con la ayuda de su hijo, por entonces adolescente, Marcelo Linazzi.
Con los negocios prosperando, en 2003, adquirieron un terreno donde han podido armar su primera empresa, en la misma época en la que Ana Paula y Marcelo se conocieron, pero recién en 2011, dificultades administrativas y financieras mediante, ella se incorporó por completo para ayudar a gerenciar la empresa de la familia. En seguida compraron la parte de la empresa del suegro y comenzaron a recorrer su propio camino.
“Ha sido muy difícil, pensamos en rendirnos muchas y muchas veces… invertíamos todo lo que recibíamos en herramientas y elevadores, fuimos comprando de a uno, cuando terminábamos de pagar uno comprábamos otro. Muchas veces me desanimaba pensando si algún día podría llegar a tener mi casa propia o podría darle una vida buena a mis hijas, ya que parecía que no saldríamos del lugar!”, recuerda Ana Paula.
¡Fue entonces que decidió comenzar la facultad de gestión y su “vuelta de llave” aconteció!
“Allí mi mente se abrió a la innovación. Empezamos a cambiar todos los procesos e invertir en vehículos más nuevos, nos especializamos en sistemas automáticos, invertimos mucho en formación y equipamiento.
¡Hoy tenemos 17 colaboradores, siendo 4 mujeres!”, cuenta.
Entre las colaboradoras del equipo femenino del taller, está una de las hijas de Ana, Júlia, que se encarga de la atención do postventa y está cursando ingeniería automotriz, fuerte candidata a darle continuidad al legado automotriz de la familia. Además, también está Denise, consultora técnica de la empresa, que explica muy bien sobre los procesos internos, mantenimiento y todas las dudas de los clientes.
Y, claro que con tantas mujeres en ese taller, las clientas son recibidas con un cariño especial en la empresa. Un baño exclusivo para damas, decorado y perfumado, en la recepción siempre hay flores, al final, ¡es en los pequeños gestos que entendemos dónde habita el cariño!
Para las mujeres del segmento, Ana Paula les deja un mensajito: “Mi consejo para las mujeres es que no duden de sí mismas, creer en sus sueños y también entender que no precisamos ser mejores que los hombres, lo que precisamos es que trabajemos juntos, uno completando al otro. ¡Se trata de sumar y al final todos ganamos!”
Y aún cuenta con cariño por compartir su historia, finaliza con un agradecimiento especial: “No puedo dejar de decir que en este proceso contamos con la gran participación de nuestro Dios, quien hizo un cambio drástico en nuestras vidas. Hoy somos un taller con un propósito, creemos que Dios nos usa en nuestro ambiente de trabajo para bendecir la vida de las personas.”
Claramente, Ana, una de las cosas más importantes es descubrir nuestra misión, nuestro propósito y por supuesto con una historia así, de perseverancia y éxito, el de ustedes es cuidar de la seguridad de tantas personas y familias que les confían sus autos. ¡Éxito y prosperidad siempre!
Gaúcha Car
R. Albino Born, 132 – Bom Retiro
Curitiba – PR – 80520-550
(41) 3073-2583
Texto: Paula Skoretzky / PSC Comunicación – Asesoría de Prensa SABÓ
Foto: Divulgación


