ESPAciO De lAS GAÚCHAS: JAQUELINE DORNELES DA SILVA De MAESTRI AUTO CENTER

ESPAciO De lAS GAÚCHAS: JAQUELINE DORNELES DA SILVA De MAESTRI AUTO CENTER

Cómo comenzar a contar la historia de Jaqueline de Maestri… Graduada como Técnica de Auditoría y Calidad y con una facultad casi completa en Pedagogía Empresarial, hace 8 años se convirtió en Jaque de Maestri, pero en realidad, su “pasión automotriz”, su amor por la grasa y gasolina comenzó hace 30 años.

A los 18 años tenía dos trabajos: por la mañana hacía prácticas en una empresa de informática en la capital de Rio Grande do Sul, Porto Alegre y por la tarde trabajaba como auxiliar de oficina en un consultorio médico de la ciudad de Canoas y por la noche todavía estaba estudiando. Una vida realmente ocupada, incluso para alguien tan joven. Fue entonces que, con esa misma edad, conoció a Fabio Maestri, mecánico desde los 12 años, cuando empezó a reparar bicicletas, luego, a los 14, fue lavador de repuestos en un taller y, como muchos otros que conocemos, adquirió conocimiento, experiencia y progreso en su carrera.

Al ver a su novia ir y venir a diario y tan cansada, le sugirió presentarla al concesionario donde trabajaba, ya que estaba abierta la vacante de secretaria de repuestos, quien que separa los repuestos, los entrega a los clientes y mecánicos y da de baja el stock.

Fue entonces cuando Jaque fue a hacer una prueba de “mecanografía” (por si alguien no lo sabe o no lo recuerda, es una prueba que evalúa el uso correcto de una máquina de escribir) y ella la aprobó.

¡A partir de ese día Jaqueline nunca más sacó el pie de un taller! Fue admitida en la concesionaria Primorosa de Fiat, pasando por el sector de repuestos, consultoría técnica, encargada de garantía y recepción. Se cambió de concesionaria, yendo para una Citroën, fue a un punto de asistencia de Fiat, luego regresó a la concesionaria Citroën, visitó las fábricas e, incluso, fue invitada a ser vendedora de automóviles. Pero allí no había el mismo bullicio que en el taller… ¡y eso era lo que movía a Jaque!

Pasaron algunos años y fue entonces que Fábio, su entonces marido, además de trabajar en la concesionaria, empezó a reparar algunos autos allí, en el garaje de su casa.

“A veces, a altas horas de la noche, lo veía trabajando allí, entonces, le preparaba una taza de café y le llevaba algo para comer. Cuando llovía, yo estaba ahí sosteniéndole el paraguas”, recuerda con cariño Jaque Maestri.

Con algunas idas y venidas en algunas concesionarias de renombre, esta mujer acabó en la línea pesada.

Trabajó en la Volvo, Iveco, llegó a darle entrenamientos a otras concesionarias, apenas eran inauguradas. También trabajó en la concesionaria Hyundai y, por último, en una de Ford, siempre en áreas ligadas al taller.

Durante este período de éxito de Jaque, Fábio decidió dejar el mundo de las concesionarias y abrir su propio taller y, en poco tiempo, necesitó cambiar de ubicación, pues donde estaba ya no se podía mantener.

Como la empresa estaba creciendo y Fábio estaba prácticamente solo, llegó el momento en el que necesitó una mano derecha y de confianza para trabajar junto a él.

Fue entonces que llamó a Jaque para trabajar juntos y su amor fue tan grande que se desbordó, haciéndoles sentir en el corazón que era hora de ser padres.

Ella viajaba mucho por causa de los entrenamientos en las concesionarias y quedarse con Fábio también le daría la estabilidad que necesitaba para ser madre.

Hace seis años se mudaron al domicilio donde están hasta hoy y, después de algún tiempo en la fila de la adopción y dos años de curso para que pudiesen convertirse en padres adoptivos, hace dos años y medio atrás, llegó para que los amen mucho, Pablo e Isabelly, hoy de 9 y 8 años, respectivamente. “Dios nos ha bendecido y son lo mejor que nos ha pasado en la vida. También se han aficionado al taller, tienen uniformes, van con nosotros allí, ya saben calibrar neumáticos, apretar tornillos. Estamos completamente orgullosos”, dice emocionada.

Actualmente, Jaque realiza todo en la parte de gestión del taller: RRHH, financiero, compra de autopartes y se involucra también en la atención al cliente, presupuestos. Está siempre atenta a las fechas conmemorativas, decora el taller, ofrece obsequios a clientes, proveedores, socios.

Para quienes tienen dudas sobre si una empresa familiar funciona, Jaque dice que trabaja con Fábio desde hace siete años y que es totalmente posible separar su vida personal y profesional. “En el taller hablamos y solucionamos problemas laborales. En casa, sólo cuestiones personales”, cuenta.

“Cada día aprendemos más sobre lo que necesitamos mejorar, ya sea en el servicio o en la tecnología de los vehículos, siempre estamos preparando un “café” especial para los clientes, enviándoles un regalo. Creo que esto es parte de la razón de nuestro éxito. Tratamos a todos con gran respeto, igualdad, desde cadete que entrega piezas, hasta los proveedores y clientes. Siempre habrá una galleta, un snack, un regalito para todos”, explica.

Sobre pertenecer al grupo Gaúchas Car, Jaque hace una muy linda declaración: “Estar dentro de Gaúchas realmente me abrió la mente, brindando cursos, conocimientos, unión entre mujeres del sector, una siempre ayudando a la otra. Hoy ya quiero aprender a cambiar el aceite del motor. ¡Y Fábio ya dijo que me enseñará!

A mis 48 años puedo quedarme sentada haciendo mi trabajo, pero no, siempre quiero aprender más”. ¡Vaya, no hay nada que detenga a esta chica!

Según Jaque, Maestri está siempre abierta a recibir profesionales que quieran impartir entrenamiento allí, convirtiéndose también en un punto de encuentro para que otros mecánicos adquieran conocimientos.

El taller ya recibió mecánicos de renombre de varios estados, como Minas Gerais, São Paulo y Santa Catarina, además de proveedores, llevando informaciones y actualizaciones para la Región Sur.

 

Y sobre el éxito… 

Respecto al éxito del taller, Jaque dice que lo más importante es tener conocimiento y calidad. Es importante saber exactamente cómo funcionan los sistemas del vehículo para que, a la hora de dar la cotización al cliente, también le brinde la seguridad que solo tiene quien sabe de lo que habla.

Y para quienes están emprendiendo, #FicaADica (en español, Queda el Consejo) de Jaque: “Lo importante no es tener buen precio. ¡Lo importante es que tu taller tenga valor!”

Para cerrar esta historia, llena de pasión por el mundo de la mecánica, por su marido y sus dos hijos del corazón, Jaque citó una frase de su ídolo y de Fábio. Tanto es así que guardan dos de sus cuadros en el taller… y además debe ser el ídolo de casi todos los brasileños, el gran Ayrton Senna, que no necesita presentación.

La frase que tienen en el cuadro dice: “En lo que respecta al respeto, al empeño, al compromiso, al esfuerzo, a la dedicación, no existe término medio. O realizas las cosas bien o no las haces.” ¿Alguien no concuerda?

Como ella misma dice, a sus 48 años y 30 de experiencia en el sector automotriz, no podría ser de otra manera, ¿verdad Jaque?

¡Larga vida a Maestri, a tu familia y al brillo que emanas cuando hablas del taller!

 

Maestri Auto Center 

R. Santa Zita, 24 – Olarias

Canoas – RS – 92035-512

(+55 51) 3077-2103/99396-9912

 

Texto: Paula Skoretzky/PSC Comunicación – Asesoría de Prensa SABÓ
Foto: Divulgación

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