¿Mancha de fluido debajo del auto? Entonces, presta atención al color del líquido. Esto puede ayudar en el diagnóstico e identificar el lugar de la fuga. ¡Compruébalo!
El cliente saca el auto del garaje y nota una mancha en el piso. Esto es una señal de que hay una fuga en algún lugar y necesitará los servicios de un taller mecánico.
La fuga en cualquiera de los sistemas o componentes del auto no es un gran problema, sin embargo, ignorar la reparación puede causar un daño aún mayor y pérdidas de gran cantidad de dinero para el propietario.
Esa es una situación que puede ocurrir en cualquier vehículo, sin embargo, es mucho más frecuente en casos donde hay descuido en las rutinas de mantenimiento preventivo y falta de atención en las inspecciones periódicas y sustituciones programadas.
Para facilitar la vida del reparador automotriz y ayudar en el diagnóstico del origen de la fuga, es importante que, al hablar con el conductor del vehículo, el técnico intente identificar el punto bajo el vehículo donde el cliente observó la mancha y cuál es el color del fluido en el piso.
Estas informaciones ayudan a entender qué tipo de líquido está filtrando y los posibles componentes que están comprometidos.
Todo líquido, ya sea combustible, lubricante, aditivo, fluido hidráulico u otro, trabajan ambientes estancos y sellados, por lo tanto, no debería existir la posibilidad de que se filtren hacia el entorno externo, ni de que reciban la entrada de contaminantes o sustancias en su trayectoria de funcionamiento.
Para facilitar ese trabajo, el Cuadernillo SABÓ realizó una lista de la apariencia y los puntos de origen de los principales fluidos utilizados en el vehículo. Siga los tipos de sustancia y su color
Espeso marrón-claro o negro – Este es el más fácil de identificar. En general, es lubricante que es utilizado dentro del motor. Cuando una mancha con esta característica aparece bajo la parte del frente del auto es muy probable que exista una fuga. Un buen consejo es acompañar el rastro de aceite que causó la mancha. Esto indicará el punto de filtración, que puede ser una junta o un retén dañado, un aplastamiento en el cárter o daño en el filtro de aceite, bloque o tapa de cilindros.

Rojizo y fino o grueso y marrón – Aunque pueda parecerse al aceite lubricante, este fluido es un poco más espeso y, por lo general, la mancha en el piso está más cerca del centro del auto. Algunas transmisiones más recientes tienen un líquido rojo, más delgado que el aceite y más fácil de reconocer. La fuga puede ocurrir debido a un sello de transmisión o una junta deteriorada.
Rojizo o castaño-claro y fino – Con estas características, es bastante probable que el problema sea en la dirección hidráulica. Aunque el color también puede confundir, lo que ayuda a identificar es la ubicación de la fuga, que debería estar en la región muy cercana a la parte delantera del vehículo.
Puede variar de color transparente hasta marrón y tiene consistencia resbaladiza – Se debe encender la señal de alerta para este tipo de fuga, ya que indica problemas en el sistema de frenado del vehículo. Cuando el nivel de fluido de freno baja demasiado, puede provocar una pérdida de eficiencia en la frenada y causar accidentes graves.
Como la coloración va cambiando con el uso y el tiempo, pudiendo ir desde transparente hasta marrón, puede ser confundida con el aceite del motor. Por lo tanto, es importante verificar la viscosidad de este aceite, ya que es más resbaladizo que el del motor. Un simple examen con la punta de los dedos en el fluido que ha goteado en el suelo del garaje puede eliminar dudas. Cuanto más resbaladizo sea en los dedos, mayor es la probabilidad de que sea el aceite de freno.
Amarillo, verde o rosa – La solución del líquido refrigerante puede variar de acuerdo con el aditivo usado en la mezcla. Una de las funciones del aditivo es evitar que el líquido refrigerante se sobrecaliente o congele y también la corrosión de los componentes. Existen 3 tipos en el mercado, el orgánico, el inorgánico y el híbrido.
Las variaciones de colores son simplemente comerciales y no influyen en las propiedades o en el rendimiento de los fluidos. En la mayoría de los casos, los fluidos orgánicos suelen tener un color amarillo, rosa o rojo, mientras que los inorgánicos son verdes o azules. La regla en este caso es simple: si está coloreado, es el líquido refrigerante.

Importante: de acuerdo con el tipo de vehículo y uso, existen varios reservorios de fluidos que precisan ser chequeados periódicamente, asegurando sus características y propiedades.
Cuando estos fluidos pierden volumen o su calidad está afectada, puede ocasionar severos daños a los componentes y a los sistemas del vehículo, sin mencionar la seguridad de los ocupantes y el perjuicio económico.
Los fluidos más importantes que deben ser verificados periódicamente son:
- Aceite de motor.
- Líquido refrigerante.
- Fluido de dirección hidráulica.
- Fluido de freno.
- Fluido de transmisión.
- Fluido del lavador de parabrisas.
Excepción realizada al líquido del limpiador de parabrisas, que debe ser repuesto sin grandes misterios o dificultades, todos los demás precisan ser sustituidos periódicamente, ya que la pérdida de sus propiedades físico-químicas afecta la función a que se destinan, además de ser mantenidos en condiciones estancas, o sea, no puede haber filtraciones, ni pérdida de volumen.
Si aparece una fuga, no te desesperes. Simplemente realiza el diagnóstico correcto y los servicios de reparación. Y nunca olvides que SABÓ tiene la línea más completa y abarcativa de productos para sellado.
SABÓ es reconocida por su tecnología, productos diferenciados, calidad de productos y servicios.



