¿El motor flex puede mezclar alcohol y gasolina al momento de abastecer? ¿Tengo que vaciar el tanque de combustible antes de cambiar de alcohol a gasolina? ¿Hace mal alternar el combustible en el tanque? ¿Es verdad que el alcohol provoca corrosión en el motor? Vamos a discutir estas dudas polémicas.
Algunos dicen que los vehículos más nuevos, principalmente los fabricados a partir de 2003, están preparados para utilizar cualquiera de los dos combustibles o proporción de mezcla de ambos en el tanque de combustible.
Otros sostienen que un automóvil con motor flex fue hecho para usar solamente alcohol o gasolina. Cualquier mezcla entre los dos puede ser perjudicial para sus componentes, además de ser más cara y menos económica para el consumo promedio y desempeño.
No faltan, incluso, quienes afirman que lo ideal es abastecer con 50% de alcohol y 50% de gasolina, la famosa “cola de gallo” para obtener mejor rendimiento en la combustión, más economía y más facilidad en arranques en frío por la mañana.
El hecho es que no existe una respuesta única, pero sí algunos hechos y muchas leyendas sobre el asunto. Lo que sí se puede afirmar es que la mejor solución para abastecer siempre dependerá del tipo de motor del vehículo y de los objetivos del dueño del automóvil.
Brasil fue el primer y único país del mundo en tener alcohol combustible, específicamente, el etanol, como opción para abastecimiento de vehículos, compitiendo directamente con la gasolina. Esto ocurrió a final de los años 70, con el desarrollo de Proalcohol, la salida brasileña para la Crisis del Petróleo.
Durante años, el consumidor podía optar por vehículos con motores a alcohol, una opción más potente y barata, pero menos eficiente en consumo, o los tradicionales motores a gasolina, que produce una potencia menor en la quema, es más caro, pero con promedios de consumo mejor.
En este período, no era solamente una cuestión de calibración del propulsor, ya que eran motores realmente diferentes, con sistemas de alimentación, pistones, juntas, anillos y otros componentes específicos para cada combustible.
A partir de 2003, sin embargo, Volkswagen presentó el Gol Total Flex, una tecnología que por primera vez colocaba los dos combustibles juntos en un mismo tanque, permitiendo que el mismo motor usase los derivados de la caña y del petróleo en cualquier proporción.
A partir de entonces, la tecnología se esparció rápidamente y alcanzó incluso a automóviles importados, que antes de ser vendidos pasaban por la “tropicalización”, o sea, recibían ajustes en el motor y otros sistemas para que pudieran usar los combustibles ofrecidos en los puestos de abastecimiento del país.
Antes de continuar, es bueno recordar que la gasolina vendida hoy en día tiene un porcentaje de etanol de hasta el 27%, como dicta la ley. Así, incluso colocando solamente gasolina en el tanque, habrá siempre un buen porcentaje de etanol en su mezcla. Entonces, de cierta forma, ya se está adicionando el combustible derivado de la caña de azúcar junto con el derivado de petróleo.
Con esta mezcla aprobada por los organismos gubernamentales, queda claro que los motores flex no sufren ningún problema al mezclar etanol y gasolina en el tanque del vehículo.
El sistema de inyección electrónico permite que se realice cualquier combinación de gasolina o etanol en el tanque y el control electrónico del motor hará los ajustes necesarios para que la mezcla se queme de la forma más adecuada.
Por lo tanto, abastecer con los dos combustibles es tan bueno como abastecer solamente con uno de ellos.
Pero esta afirmación no es una unanimidad. Algunos técnicos tienen incluso una proporción ideal para esta mezcla: entre 10% y 20% de etanol y lo restante de gasolina para obtener alguna ventaja económica y reducción en los gastos para abastecer.
Del otro lado, hay quienes afirman que esta mezcla es perjudicial cuando se realiza mitad y mitad. Ellos argumentan que la “cola de gallo” es mala, porque la gasolina provocaría la separación del combustible en dos fases: gasolina-alcohol y agua-alcohol, siendo esto una situación pésima para el sistema de combustión.
Otra duda es sobre el cambio del combustible que tanto puede ser de alcohol para gasolina o viceversa. En algunos talleres, la recomendación al cliente es que cada cuatro tanques de gasolina se cambie a etanol o viceversa, para “limpiar” el motor/cámara de combustión.
En puestos de abastecimiento, muchos empleados sugieren que el cliente coloque de 20% a 30% de gasolina al abastecer con etanol, no para aumentar la autonomía, sino para preservar el motor.
Existe una explicación técnica para este procedimiento y no es teoría, pero estudios comprobados por profesionales de automotrices, ingenieros mecánicos, distribuidoras de combustible y mecánicos experimentados y entrenados.
El principal efecto negativo del uso prolongado de etanol es la menor capacidad de lubricación del alcohol combustible. Como el alcohol hidratado podrá tener un porcentaje de hasta 7% de agua en su composición, lo que es normal, algunas de las piezas vitales para el funcionamiento del motor, como válvulas, sedes de válvulas, guías y anillos de segmento, podrán tener menor vida útil en comparación a un motor que consuma solamente gasolina, que también posee hasta 25% de alcohol
en su composición, pero libre de agua porque es de tipo anhidro.
En la práctica, estas piezas que entran en contacto con el combustible trabajarán con un nivel de fricción ligeramente mayor.
Es bueno resaltar que esta situación de desgaste anticipado puede ocurrir también con el uso de gasolina por causa de la acumulación de impurezas sólidas, características de la quema del combustible fósil.
Esta falta de lubricidad del etanol exige que los cuidados con la calidad, especificación e intervalos de cambio de aceite sean bastante rigurosos. Debido a la utilización de alcohol, el aceite del motor podrá quedar contaminado con pequeñas gotas de agua, principalmente en los vehículos que recorren distancias cortas, durante la fase de calentamiento.
Otro cuidado recomendado es después del cambio de combustible, ya sea de gasolina a alcohol o de alcohol a gasolina. La gran mayoría de los técnicos aconsejan que después de hacer la inversión de combustible, el cliente maneje el vehículo por unos 10 minutos o más antes de apagarlo.
Este procedimiento permite que el sistema de inyección electrónica reprograme los parámetros y realice ajustes para el nuevo combustible.
En los talleres es habitual que los clientes acudan relatando que el vehículo no arranca después del abastecimiento de combustible. En los escaneos realizados con equipo de diagnóstico (escáner automotriz), los profesionales identifican que el sistema aún estaba programado para usar etanol, aunque el tanque estaba lleno de gasolina.
¿Se puede decir que poner etanol y gasolina en el tanque al mismo tiempo no causa ningún daño al automóvil? ¿Qué crees? Participa, comenta y relata tu experiencia.


