Bujes

Bujes

Bujes

El sistema de suspensión de un vehículo está compuesto por diversas piezas que trabajan en constante movimiento para mantener la dirigibilidad, la estabilidad y el confort.

Los bujes son componentes normalmente aplicados en el sistema de suspensión del vehículo. Sin embargo, además de la utilización en la suspensión, los bujes también son armados en otros sistemas vehiculares tales como: motor, cambio, estabilizadores, amortiguadores y otros elementos.

Construcción

Goma – Tubo metálico (externo) Sabó 78029 Sabó 78052

Los bujes consisten básicamente en dos tubos de metal insertos uno en el otro e interconectados por goma. Con este tipo de construcción es posible conectar partes del vehículo permitiendo el movimiento relativo entre estas partes de forma de reducir o eliminar la transferencia de vibraciones y ruidos entre estos componentes.

Las piezas metálicas poseen una función estructural y sirven para la fijación de los bujes.

La goma es el elemento de unión entre las piezas metálicas de fijación y su principal función, además de la junta de las piezas metálicas, es la absorción de las vibraciones y ruidos, dándole flexibilidad al conjunto.

Además de los bujes arriba descriptos, existen otros tipos de construcciones diferentes, pero, el concepto de funcionamiento siempre permanece igual: componentes de metal-goma para reducción de vibraciones y ruidos.

Mira otros ejemplos de construcción de bujes:

Sabó 78082
Sabó 78657
Sabó 78004

Mantenimiento/Inspección

Los bujes utilizados en el sistema de suspensión trabajan constantemente y, en razón de los grandes esfuerzos a los que la pieza es sometida, sufren desgastes naturales de acuerdo a las condiciones de uso del vehículo. 

Además del desgaste natural también podemos evidenciar deformaciones causadas por impactos en las ruedas.

Normalmente, los bujes son las primeras piezas del sistema que se deterioran, generando intersticios y ruidos. 

Los principales indicadores de que el sistema de suspensión necesita una revisión pueden ser evidenciados en el surgimiento de:

  • Ruidos / barullos en la suspensión,
  • Vehículo desalineado (tironeando para uno de los lados),
  • Desgaste irregular en los neumáticos,
    Golpe “seco” cuando pasa por un pozo,
  • Desplazamiento de la suspensión al frenar / acelerar.
  • Dificultad para conseguir el alineamiento.

 

Se recomienda su verificación periódica, pudiendo tener como base 10 o 20 mil km dependiendo de las condiciones de uso. Intenta identificar el surgimiento de intersticios, arañazos, resecamiento de la goma, desprendimiento del metal de la goma.

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